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miércoles, 19 de diciembre de 2018

El Rey de los Momentos

Hay jugadores destinados a ser estrellas como pueden ser Messi o Ronaldo. Y lo demuestran casi en cada momento. Hay otros que se les intuyen que pueden ser eso si no lo son ya como Mbappé. Hay otros a los que se les presupone, pero sólo surgen en momentos puntuales, cruciales, aunque puntuales.

Mañana se hablará de golpe en la mesa, de menudo jugador y otros muchos titulares al respecto. Alguien que cuesta 100 millones de euros tiene que estar siempre. Mucha expectativa y momentos. Muchos momentos dispersos en el tiempo. Muchos momentos pero separados en el tiempo.

Aún recuerdo como rompió por la banda a un central colosal como es Bartra, que lo es. O como ha hecho goles en finales de Champions. Una chilena para romper un partido en la última final del Madrid. Hoy tres goles ante el Kashiwa.

Pero son chispazos, momentos. Ocasiones en las que parece que es un futbolista único. Pero no lo es. Benzema da mucho más la cara en los partidos. Se ofrece, la busca y, aunque falle, lo intenta.

Otros están eternamente doloridos por cualquier contacto. Por ligero que sea. Menos mal que no juega en el fútbol de hace 30 años, no hubiera aguantado.
Chispazo y grandes apagones. Todos en poco tiempo. Un expreso al que se le acaba el carbón al poco tiempo.

Gareth Bale llegó al Madrid porque probablemente no pudo suceder el fichaje de Neymar, que se fue al Barcelona a pesar de todo lo que ya había acontecido. Destacó en el Tottenham, en mi opinión sobre todo como lateral. Pero los que saben de fútbol le ven potencial. Allá donde ven potencial, yo veo un lacito cada vez que surge una circunstancia como la de hoy, tres goles. La oportunidad eternamente perdida de recuperar una inversión incierta. El que dice que se va tras la final de Kiev, pero que nunca se asentó definitivamente.

El día que la regularidad llame a la puerta del galés, es posible que tenga que rectificar y lo haré. El día que la regularidad llame a su puerta, el Madrid o el equipo en el que esté lo agradecerán. Lo agradecerán sus compañeros y los aficionados. Sobre todo, lo agradecerá el deporte.  Hasta ese día no será el referente. No será la estrella. Mientras tanto será el jugador de los momentos. El Rey de los Momentos.

jueves, 13 de diciembre de 2018

España ya no manda

El pasado verano fue simbólico. España llegó al Mundial entre, tal vez, las cuatro favoritas. Es cierto que la situación con Lopetegui se utilizó como una excusa. Aún sigo pensando que se hubiera hecho algo más con él en el banquillo, él hizo el equipo y el debió acabar. No entro en si el Madrid lo hizo bien o mal, pero como todo profesional, cuando le ofrecen algo mejor, lo valora e interpreta. Caímos en octavos aunque con una pobre imagen en todos los encuentros excepto contra Portugal.

En la Champions vemos una situación peculiar. No porque haya tres equipos españoles en octavos, son las sensaciones. El Atlético ha quedado segundo de grupo porque no ha brillado donde debería venirse arriba. Una final en su estadio es una oportunidad inigualable, pero aunque digan que nunca deje de creer, cuando llega la máxima competición europea llegan momentos de apagón que dejan en evidencia ese leiv motiv.

El Real Madrid tendría que haber hecho más y sólo se le recuerda un partido grande en la fase de grupos, el de Roma. Aquel partido significó el principio del fin de Lopetegui (quién lo diría hace un año), el punto álgido de una temporada que no hacía más que comenzar pero que acabó con un despido. El halago debilita y cada día va debilitando más.

En cuanto al Barcelona, más de lo mismo. El partido de Wembley contra el Tottenham fue una exhibición. Muchas veces se deja llevar sabiendo que hay un Messi. El jugador que es capaz de cambiar un ritmo y un partido en un suspiro. Es un suspiro en el que le dejan recibir y realizar lo impensable. Y Dembelé, el que sólo llega tarde a los entrenamientos pero que en los partidos no hace falta llamarle 20 veces para ver donde está. Aparece. El resto se traduce en algún rato bueno, sin embargo, sin mucha luz.

El Valencia, simplemente se perdió por el camino. Lo que sucedió ante el Young Boys es simbólico de lo que está ocurriendo en ese equipo, al igual que el partido de hoy contra el Manchester United. Irregularidad. En la fase previa se paga. Más tarde y el Madrid sabe de eso, hay que vivir el momento. De momento los de Mestalla se van a tener su momento en la Europa League.

Y si de Europa League se trata, tendremos que ver. Esa irregularidad de los ché ha sido corroborada por nuestros representantes. Lo normal es que tengamos continuidad con los tres conjuntos. Betis, Sevilla y Villarreal han sufrido más de lo que hubieran debido.

El fútbol español lleva viviendo años en la cúspide en todos los años y eso es complicado de sobrellevar. En ocasiones hay que considerar que los cambios han de llegar cuando estás arriba, porque cuando no lo estás es más complicado. Es posible que haya que cambiar, hacer retoques, que permitan al fútbol español mantenerse arriba. El fútbol español debe seguir un proceso, quedarse con lo bueno y corregir los errores. El fútbol español no sabremos si va a seguir mandando. Debe pulirse. Ahora no manda como lo hacía hace no mucho. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Y si vuelve Bale...?


Carlo Ancelotti era el indicado o no, pero la apuesta por el italiano se ha saldado como un acierto para el Madrid. En casi todo momento ha sabido pulsar la tecla adecuada y efectuar los cambios necesarios para que la máquina siga funcionando aunque el registro sea diferente. Los últimos encuentros son prueba de ello, siendo un rotundo éxito de forma y contenido. El factor clave, la presencia de Isco en el once titular.

"La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir", así rezaba Alphonse de Lamartine, un político francés del siglo XIX. Para la situación no podría ser más acertada. El retorno de los internacionales le trajo al preparador transalpino una ingrata sorpresa, la sospechosa lesión de Gareth Bale. Pues nada más lejos de la realidad, la casualidad le hizo una visita a Carletto.
Jugaban contra el Levante y el veloz galés se quedaba de forma inesperada en el banquillo y en su lugar salía Isco. Un solo cambio nunca decidió tanta la manera de jugar de un equipo. El equipo blanco se gusta con el balón, genera más fútbol y consigue lo que se ha convertido en la virtud de moda, el equilibrio. El malagueño sabe que tiene que sacrificarse en defensa, y no sólo lo ha conseguido, sino que le dio una pista a James Rodríguez y le convenció de que debía hacer lo mismo.

El resultado, los mejores partidos del Madrid en lo que va de campaña y probablemente desde la llegada del técnico italiano. Y no en una semana cualquiera, en la del más difícil todavía, viajar a Anfield y el Clásico en el Bernabéu. Todos sabemos cómo acabó aunque cada cual puede sacar su interpretación. Se dice que el aspecto que ha perdido el Madrid es el contraataque por la ausencia de la velocidad de Bale. No obstante, en ocasiones la velocidad no va con las piernas.  A veces, tiene que ver con la velocidad de pensamiento y la del balón. Algunas de las ocasiones y goles llegaron en la suerte del contragolpe pero sin renunciar al fútbol de posesión.


Ahora se recupera Bale y llega el momento de tomar decisiones. Habrá momentos para los diferentes estilos que pueden interpretar los de Chamartín pero, ¿sería justo sentar a Isco o James cuándo están rindiendo actualmente? ¿Se ha ganado Bale ser titular con un comienzo de año discreto? Opino que el galés es un grandísimo jugador, pero es probable que su alto precio acabe pesando por encima de los méritos personales y del bien común.

jueves, 26 de septiembre de 2013

El Madrid en un bostezo


Si ven el titular, creerán que será que voy a hablar del Madrid de forma rápida, y es cierto. Pero es más cierto que es el juego de Madrid, la sensación que genera, un fútbol que consiste en generar un bostezo de noventa minutos, más el descuento, en el espectador.

El problema viene cuando aparecen una serie de aspectos que vienen a tapar ese mal juego. Hoy sólo se habla de las decisiones de Muñiz Fernández y no del gran partido del Elche o la situación del conjunto merengue. La culpa, saliéndome del tema, no es del Madrid o del Barça, sino de todo el mundo del fútbol. Alguien designará a los Sánchez Arminio o Díaz Vega para que designen los arbitrajes; ellos son los que provocan estas situaciones de esta magnitud, permitiendo que un colegiado tan pésimo siga dictando los partidos estando más preocupado por su gomina que por el juego.




Pero volviendo al Real Madrid, este equipo aburre. Prometieron posesión, pero no es útil disponer del balón un sesenta y tanto por ciento del partido si no sabes que hacer con ella. El Madrid, ese equipo cuya principal cualidad es la verticalidad y la pegada, ha pegado un cambio de noventa grados, conviertiéndose en un fútbol horizontal y previsible que de poco servirá, como dijo Ancelotti, en el derbi del próximo sábado.

Se ha creado además una dependencia brutal de Cristiano Ronaldo, como en los últimos años, aunque con alguna aportación más que frecuente de Isco, al que la camiseta blanca no le está pesando. Otro destacado, Diego López, que a pesar de lo mucho que se habla de él y de la suplencia de Casillas, está salvando al equipo en todos los partidos.

La parte desastrosa viene a la hora de defender, donde se ve un equipo partido en dos, y con unas bandas que no están al nivel, como se demostró ayer (Arbeloa y Carvajal en la misma banda y el centro del gol llega desde allí). Pepe y Ramos no pueden contra todos los que vienen. El problema viene de varias temporadas atrás, sólo hay un jugador que distribuya (Xabi Alonso o Modric) y que al ser anulado, anula el ataque y la unión del equipo.

Mención especial merecen los cambios de Ancelotti, que a pesar de ser italiano no está en Italia. Entró Illara para formar una línea de tres junto a Modric y a Khedira, pero perdiendo a un enganche como Isco, que hasta en un partido malo siempre puede dejar algún detalle; el mejor fue el segundo cambio, Carvajal por Modric, el cual solo puede argumentar de una manera: ¿en qué estaba pensando Carlo? El último no lo menciono al no aportar nada al partido.

Se habla mucho del despertador y de la falta de actitud, y es cierto. Mientras tanto el Madrid será lo que pueda Cristiano y si no se desmayará como hizo Pepe en el Martínez Valero. Y después de esto, me voy a echar la siesta, que aún sigo adormecido tras el partido de ayer.

jueves, 22 de agosto de 2013

Un homenaje para limpiar los errores

A partir de las 22.30 de hoy, un equipo corregirá un muy gran error. Un club que dice ser señor y que tendrá su oportunidad esta noche. De un club señor a un señor. Siempre fue alabado o criticado por partes iguales, pero en el ocaso de su carrera todo el mundo se fija en él como el gran jugador que fue, es y será mientras le queden fuerzas.

Raúl volverá a su estadio, la casa de las grandes noches, llevará su dorsal y pasará a la eternidad del Real Madrid. Tal vez nunca fue perfecto en ninguna faceta del juego, pero era bueno en todas. El más inteligente, en eso si era el mejor, y el que se anticipaba a todos y veía la jugada antes de que ocurriera. El paradigma de la intuición sobre el terreno de juego. Le tildaban de oportunista, pero era más que eso, sabía donde estaba y donde tenía que estar en cada momento.

Se fue por la puerta de atrás del club, sin hacer ruido. No tuvo, hasta hoy, la posibilidad de despedirse. En estos días vuelve un símbolo, cuando otro comienza a estar puesto en duda. Siempre que alguien llega a la capitanía del Madrid se habla de su poder en el vestuario y se le critica. Pasó con Hierro, con Raúl y, ahora, con Casillas.

Esperemos que los errores no se repitan y se aprenda de ellos, porque se sería muy injusto con gente que ha dado mucho al Real Madrid, sabiendo que ese escudo estaba, ante todo, por encima de ellos. Esta noche, Raúl González Blanco vuelve al lugar que le vio crecer y convertirse en uno de los mejores. Esta noche, será una fiesta.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Qué difícil es olvidar


Esta noche el destino y los compromisos firmados hace ya un tiempo, deparan uno de los encuentros más esperados de la pretemporada. El Real Madrid, sumido en un mar de tranquilidad excepto por el culebrón que está significando el posible traspaso de Gareth Bale, se enfrenta a Mourinho y su Chelsea.

El ex preparador del Madrid parece no olvidarse del club donde realmente no llegó a triunfar, no hay que olvidar que vino para ganar la Champions, y sobre todo, no deja de mostrar su habilidad para empezar los partidos desde las ruedas de prensa previas, que el considera como parte de ellos.

Las declaraciones realizadas son desafortunadas, intentando seguir desestabilizando a un equipo, que parece que empieza a salir de esa espiral de nerviosismo en el que se instaló por las actitudes del luso. Nunca llegó a comprender que él nunca podría estar por encima del Madrid, aunque nunca dejara de intentarlo, consiguiendo que hubiera divisiones tanto entre los jugadores como entre los aficionados.

El distanciamiento con Cristiano Ronaldo era evidente en sus últimos meses en la capital de España, lo que no se entiende es que siga apuntando contra un jugador mundialmente reconocido y gracias al cual, entre otros, consiguió derrotar en alguna ocasión al Barcelona y obtener algún título. Una falta de respeto hacía el que tanto le dio y una falta absoluta de gratitud.

De madrugada, se verá un partido muy interesante por lo que pasará en el terreno de juego, con unos jugadores, como Casillas, Ramos, Pepe o Cristiano, que querrán dejarse de tonterías y las palabrerías de su antiguo entrenador, para demostrarle que son unos futbolistas de gran clase, una que nunca perdieron. Y es que los tiempos de Mourinho pasaron, aunque él parezca no darse cuenta.

miércoles, 17 de julio de 2013

¿Necesita el Madrid a Gareth Bale?

En los últimos días se habla de la posible llegada de Gareth Bale al Real Madrid, el polivalente jugador del Tottenham. Un jugador importante que fue nombrado la pasada temporada como el mejor jugador de la Premier League. Pero la pregunta es, ¿es lo que el Madrid necesita?


Lo primero que hay que preguntarse es en la posición en la que jugaría. Lo lógico es que juegue en posiciones de ataque, posiblemente en banda izquierda, es decir, donde suele comenzar, dentro de su libertad, la estrella del equipo, Cristiano Ronaldo, desplazando a éste a la banda contraria. ¿Cómo le sentaría al portugués todo esto, estando en juego su renovación de contrato con el equipo?

En esa misma posición, o si finalmente el desplazado a la derecha fuera él mismo, ¿a quién se quitaría: A Ozil o a Isco? El alemán es el que mueve el ataque del Madrid y un jugador fundamental en el sistema. Isco es un jugador con un talento deslumbrante y que a su edad necesita mucho minutos para desarrollar el brutal proyecto que es. Además, se le quitarían minutos a jugadores jóvenes, el principal de ellos Jesé, el mejor jugador salido de la cantera en años y del que sería un pecado desprenderse.

La otra opción sería que jugara de lateral. Primero, tendría que salir del equipo Coentrao, como parece que va a ocurrir, pero se taparía la participación de Marcelo, uno de los mejores laterales zurdos del mundo. La otra cuestión sería el precio, pagar lo que se está pidiendo, que sería una cantidad descomunal por un jugador para un defensa.

Lo que jugaría a favor del galés sería su polivalencia y su potencia. Si las negociaciones para mantener a Cristiano se frustraran, sería el jugador más parecido dentro del mundo del fútbol al luso, aunque salvando las distancias. En ese caso, si sería un refuerzo útil, pero la pregunta, a pesar de todos estos puntos sería, ¿es lo que el Madrid necesita?

miércoles, 3 de julio de 2013

El retorno del espíritu madridista

Desde hace unos años, el Real Madrid no es el mismo equipo que fue históricamente. Le falta esa identidad y ese espíritu de antaño, ese que permitía luchar hasta el final y aquellas remontadas de tintes épicos. Le falta un aspecto que le convirtió en el mejor club del siglo XX. Ya no es el club de los españoles, donde para la mayoría de los aficionados de otros equipos era su segundo equipo, la tendencia ha cambiado, y ahora es incluso odiado. .

Con la llegada de la Ley Bosman, el boom del merchandising y las etapas de Florentino Pérez, el club se ha ido internacionalizando. Cada vez menos jugadores de la cantera, o los mejores del país, juegan con la elástica blanca. Lo que prima es ser de fuera, ser caro y vender camisetas. En el Real Madrid, siempre en la plantilla estaban los mejores españoles reforzados por grandes jugadores extranjeros (como Di Stéfano, Puskas o Hugo Sánchez por nombrar alguno de los más conocidos).

Pero parece que por fin, las tornas cambian y desde el club han comprendido que el sistema es válido para equipos salidos de la nada de la mano de algún mágnate. La presentación de Isco demuestra que los mejores del país tienen sitio; y la vuelta de Carvajal, además de las incorporaciones de Nacho, Morata, Jesé (que está realizando un Mundial sub-20 espectacular) y Jesús, señalan que la cantera recupera el lugar, o esperemos que así sea, que no debió perder como demuestra la historia.

El año que viene veremos a Casillas, Arbeloa o Diego López, como los veteranos de una fábrica de futbolistas que en los últimos tiempos ha servido únicamente para crear estrellas para otros equipos, y que apoyarán a los recién llegados desde las categorías inferiores. Veremos a Ramos, uno de los mejores centrales del mundo, enseñando a Isco cual es el camino a seguir. Y veremos también a algunos de los mejores del mundo, como Cristiano, Ozil y Benzema. El equipo del carácter, de no rendirse, que triunfaba en buena lid y que siempre daba la mano (esto se olvido gracias a cierto entrenador portugués) estará de vuelta.

jueves, 3 de mayo de 2012

La Liga es blanca


El Real Madrid se ha proclamado campeón de la Liga BBVA esta noche, y lo ha hecho en un lugar que es un homenaje al fútbol, San Mamés. Si no podía ser en el Bernabéu, que mejor que este escenario. Pero el campeonato no se ha conseguido en una noche, ha sido una larga y dura campaña.

Y no es que hayan pasado cosas que se han ocultado, como ha dicho Pep Guardiola, equivocado completamente en sus declaraciones, pues se demuestra que tal vez no sepan perder tan bien como han vendido en últimas fechas. El Barcelona ha sido un perfecto rival, pero el Madrid ha sido mejor y superior todo el año salvo en momentos puntuales.

El conjunto blanco ha desplegado un juego eléctrico y directo, con energía y físico. A veces equivocado por echarse atrás, como pasó en Champions, donde ni el estilo ni la actitud se correspondió con su historia, pero en Liga si ha sido fiel a sí mismo. Como norma general al ataque y a golpear.

El encuentro de hoy ha sido el más puro ejemplo de una Liga que se empezó a fraguar desde el primer partido en Zaragoza y hasta el golpe definitivo, que fue hace una semana en el Camp Nou y no en el día de hoy. Unos jugadores en la delantera capaces de superar la veintena de goles, con mención especial a un Cristiano que esta año ha comprendido que es más fácil vencer si lo hace en equipo.

Puede gustar o no, pero el ruido mediático generado por Mourinho, ha sido menor este año. Hay detalles que se deberían pulir en vista a los éxitos en el futuro, como la actitud con los aficionados o la situación esperpéntica de las ruedas de prensa de Karanka, pero no se han visto el tipo de actitudes desagradables vividas la temporada pasada.

En definitiva, el justo campeón, el mejor del año. Otro pero ha sido el de los fichajes realizados, que han aportado poco, pero algunos como Sahin lo harán en el futuro si le permiten demostrar la clase que alucinó en la Bundesliga el año pasado. El año y la Liga, han sido blancas de principio a fin, y la trigésimo segunda Liga, ya es una realidad.

miércoles, 2 de mayo de 2012

La leyenda de 'El Santo'

El 12 de septiembre de 1999 un chaval de 18 años debutaba en San Mamés en una temporada un tanto extraña en la portería del Real Madrid. Bodo Illgner apenas contaba ya para el puesto y Albano Bizarri ofrecía demasiadas sombras y dudas para un equipo de tanta magnitud. Ese día comenzaba una leyenda aunque por entonces nadie conocía hasta donde podría llegar un guardameta imberbe que apuntaba maneras.

Poco a poco y con sus paradas, muchas imposibles, se iría asentando en el equipo y en la titularidad. Llegaban los títulos y también situaciones complicadas como cuando Del Bosque le relegó al banquillo para que César ocupara su lugar. Pero en lugar de venirse abajo, le hizo madurar hasta que llegó el momento que le encumbró, la final de Champions en 2002. En ese encuentro tuvo que salir a jugar los minutos finales y no le pudieron superar, la Novena era suya y del resto del equipo.

A partir de entonces, nadie le pudo mover jamás. Los trofeos caían y el seguía siendo un baluarte. Los reconocimiento también llovían. También llegó la Selección, donde un frasco de colonia provocó que Cañizares se lesionara y que también llegara su momento, el Mundial de Corea y Japón, donde demostró que debería haber sido él desde un principio el que se encargara de proteger el arco.


Más adelante llegaron los títulos con La Roja, la Eurocopa y el Mundial, y él era el capitán y uno de los protagonistas, pues sin sus intervenciones nada se hubiera hecho realidad. Todo el mundo recuerda los goles de Torres o de Iniesta, pero no hubieran servido de nada sin él.


Hoy, Iker Casillas vuelve a donde todo empezó. San Mamés le vio nacer como futbolista y en ese mismo estadio se puede proclamar campeón de Liga. Son esas casualidades que deparan los sorteos. Actualmente es el mejor portero del mundo, dicho por compañeros y rivales, y también por la opinión pública. 'El Santo', como le llaman muchos, saltará al campo esta noche mirando hacia el futuro, pero una mirada atrás le enseñara todo el camino recorrido para convertirse en leyenda.

viernes, 27 de abril de 2012

Víctima de su propio conformismo

Se podría decir que la Liga es suya, pero el problema es que el principal objetivo, el de La Décima, no se ha conseguido. La temporada no es un fracaso ni mucho menos, pero no es un éxito rotundo. El Real Madrid se ha quedado a las puertas de la gloria aunque el nombre de este equipo quedará grabado en la historia.

El Madrid quedó eliminado de la Champions por falta de ambición, aunque los jugadores dirán que no les falta, pero quedó fuera de la competición por su actitud conformista. Quedó demostrado en la ida de las semifinales en el Allianz Arena, cuando tras el empate, cual equipo pequeño, se echó atrás y se puso a defender un buen resultado, pero no para un equipo grande.

Pero si en algún momento se puso de manifiesto esta actitud, fue en la vuelta en su estadio. El famoso 'miedo escénico' sólo se vio reflejado en los primero 20 minutos de partido, cuando atacó y se puso con dos a cero en el marcador y el pase a la final en la punta de los dedos. 

A partir de entonces, el error, inducido por la escasa capacidad de reacción demostrada durante el enfrentamiento ante el Bayern de Mourinho. El Madrid volvió a cometer los mismos fallos, se encerró atrás y se dejo dominar por un equipo grande, pero no más grande que ellos. Siendo infiel a su historia defendió en su área, en lugar de ir a por más, y pagó el precio.

El equipo demostró sus carencias, se partió, demostrando que en el transcurso de la contienda necesitaba una serie de cambios para reforzar el centro del campo espeso en defensa por su desgaste defensivo. Si el Madrid quiere ganar la principal competición europea debe reforzarse principalmente en esa posición, clave en el fútbol de hoy en día, porque en posiciones ofensivas la solvencia está más que demostrada.

El Real Madrid no fue el equipo que la historia dice, ese equipo ofensivo temido haya por donde iba, fue eliminado por su eterno rival de Múnich, superior en casi todo momento. El equipo merengue se eliminó a sí mismo víctima de su propio conformismo definido en la actitud de su máximo responsable. Los errores deberían convertirle en un equipo más fuerte, y el año que viene, es posible que si no cae en ellos, pueda por fin levantar un trofeo que ha hecho del Madrid uno de los conjuntos más admirados en el mundo.

jueves, 26 de abril de 2012

Un golpe de humildad

Desde que se conocieron los cuadro de semifinales, tanto de la Champions League tanto de del Europa League, se ha hablado y escrito mucho sobre la posibilidad de dos finales españolas que prácticamente se han llegado a dar por hechas.

Tanto periodistas como aficionados hablaban ya de la final entre el Madrid y el Barcelona en Múnich, y más de lo mismo en la Europa League. Esta noche se verá si al menos se puede conseguir en la segunda competición europea, en la que al menos habrá un equipo español.

Nadie contaba con el Bayern de Múnich, que finalmente disputará la final de sus sueños, la del día 19 de mayo en su propio estadio, el Allianz Arena. La eliminatoria se resolvió en unos penaltis a los que no se debió llegar en ningún caso. ¿Por qué? La dichosa pregunta. Porque fue superior en los dos partidos, salvo en los 20 primeros minutos de la vuelta en el Bernabéu y un rato en la segunda parte del partido de ida, donde el Real Madrid fue el Real Madrid. El fútbol fue justo.

Pero con lo que nadie contaba era con que el Chelsea fuera el otro conjunto en la final. Expresiones del estilo "les van a caer un saco de goles en Camp Nou" se oían constantemente. Puede gustar o no, pero seguro que a ellos les satisface estar en la situación en que se encuentran, la más que posible última oportunidad de una generación de grandes futbolistas. Pasó el que marcó más goles.

Desde España lo vimos con prepotencia, como si no se tuvieran que disputar la competición porque tenemos la supuesta mejor Liga del mundo. La realidad es bien distinta, la competición local está desvirtuada por muchos equipos que vivieron por encima de sus posibilidades y que adeudan cantidades ingentes de dinero, o donde las radios no puede retransmitir desde los estadios porque a los que mandan no les da la gana.

Puede que Barcelona y Real Madrid sean los mejores equipos del mundo y puede que finalmente haya una final española en Bucarest entre Athletic y Valencia o Atlético, pero de este golpe hay que leer lo realmente importante, es necesaria un poco de humildad y desde ahí llegar lejos. Por lo tanto, nos hemos llevado un golpe de humildad.

martes, 10 de abril de 2012

A Liga o muerte

Quedan 7 partidos para el final de la Liga BBVA y dos candidatos por todos conocidos, Real Madrid y Barcelona o Barcelona y Real Madrid. Era lo que se esperaba al principio, a mediados y ahora, en el tramo final. 

Cuatro puntos de ventaja para el equipo blanco parecen mucho, pero hace unas semanas eran diez y parecía que el trofeo iría a parar a los merengues. Ahora, y con el calendario en la mano, no parece tan decidida. Lo que sí parece claro es que habrá un lucha encarnizada. Por si fuera poco, también nos encontramos con la batalla de la Champions en medio.

El Real Madrid tiene rivales en principio más complicados como el Atlético de Madrid o el Athletic de Bilbao, no obstante es cierto que la distancia es considerable. Cualquier equipo firmaría estar en esa situación privilegiada, por lo que no se entienden las expresiones del estilo de canguelo blanco o de miedo en el Bernabéu. 

Es cierto que en ocasiones ha mostrado vulnerabilidad, sobre todo desde el área técnica, pero el juego desplegado ha sido excelso en ocasiones, desestabilizado en ocasiones por el propio entrenador y sus secuaces. El partido contra el Valencia fue un ejemplo del juego madridista, un partido que no se ganó porque el balón bailó por las inmediaciones de la portería o por las manos de Guaita, un portero de nivel sublime que ese día acorazó el arco secundado por un buen planteamiento, aunque fuera extraño en el inicio, de Unai Emery.

El Barcelona no tiene nada que perder o que demostrar a estas alturas y es que ha ganado prácticamente todo lo que jugaba en los pasados tres años. Un juego que muchos consideran posicional, pero que realmente es aposicional por las constantes permutas de su jugadores. Además tienen a Messi, que nació con un balón cosido al pie y que nadie ha conseguido despegárselo.

La Liga está viva y más de lo mismo respecto a los dos equipos. El sábado 21 de abril llega un duelo que determinará las opciones de cada uno. Cristiano está ante la oportunidad de demostrar que puede situarse a la par de Messi. Ese encuentro, como el resto de los que están por venir, se jugará a Liga o muerte.

lunes, 9 de abril de 2012

El Gran Capitán

Siempre con el número 7 a la espalda le han intentado retirar de la práctica del fútbol en incontables ocasiones. Raúl González Blanco siempre será criticado por unos y alabado por otros. Primero fue un gran capitán en el Real Madrid, también en la selección española y ahora en el Schalke 04.

A muchos les sorprende el estado de forma descomunal en el que este futbolista se encuentra, pero en realidad es fruto de su enorme compromiso y profesionalidad, así como de un espíritu competitivo desorbitado. Para muchos Raúl fue, es y será el Gran Capitán, ese incansable luchador irreductible.

En la ida de la eliminatoria de la Europa League contra el Athletic de Bilbao demostró que todavía sigue siendo capaz de lo que el se proponga. Se puso el peso de la responsabilidad sobre sus hombros y por momentos pareció que en Schalke jugaban 11 raúles, se encontraba allí donde las cámaras posaban sus objetivos, debajo de todos los focos del estadio y en la mirada de todos los espectadores. Ese día Raúl hizo dos goles y estuvo cerca de ganar el partido sin más ayuda que su voluntad y su juego.


Pero como el fútbol muchas veces no tiene memoria, el 7 siguió combatiendo en las siguientes jornadas. En la vuelta de esa eliminatoria volvió a marcar y a hacer un juego sublime. Días más tarde continúo con su recital, dos goles al Hannover, uno de ellos a la altura del mítico gol del Aguanís que marcará allá por el año 1998 en la final de la Copa Intercontinental.

Sigue siendo el máximo goleador en la historia de la Champions, de las competiciones europeas, tercero desde que empezara la Liga española y muchos otros récords más. Ganó tres champions, cinco Ligas y  una Copa de Alemania, que brillan junto a otras competiciones en su extenso palmarésIncluso debió ganar un Balón de Oro concedido injustamente a un gran jugador como Michael Owen.

Seguramente no se vuelva a abrir el debate de la selección, pero Raúl siempre estará en el corazón de los aficionados, aunque no estuviera en el equipo que ganó la Eurocopa y el Mundial, la espina que siempre le quedará, pero lo que nunca es injusto son los datos y los recuerdos del que ha sido, es y será uno de los más grandes jugadores de la historia de nuestro país, el Gran Capitán.

viernes, 23 de marzo de 2012

Sanciones al Real Madrid

Hoy se han hecho públicas las sanciones del Comité de Competición tras el partido entre el Villarreal y el Real Madrid del pasado miércoles. A Mourinho le ha caído un encuentro, otro a Ozil y dos a Rui Faria -cuarta sanción, alguien en el club debería decirle algo- y a Pepe. A Ramos, por un defecto en el acta, le perdonan una de las dos amarillas.

Ahora bien, tras el partidazo que se marcó el colegiado Paradas Romero, ¿le sancionarán a él también? El Real Madrid se equivocó y mucho, pero también lo hizo el árbitro, y según sabemos ahora, también tras el partido. Empezó poniendo el listón demasiado alto con la primera tarjeta a Lass, y se tragó un penalti claro de Arbeloa -el otro que se reclama del mismo jugador no es tan claro-, además de errores constantes de apreciación. El colmo fue para Pepe, que por una vez se llevó él el golpe y también, injustamente, una amarilla por simular una agresión. No fue una agresión, pero si hubo contacto.

Pero lo peor de su actuación fue en la segunda parte, disparando tarjeta amarilla tras otra. Hay veces en las que hay que saber interpretar. Los que quieran ser árbitros deberían haber sido futbolistas antes para entender las situaciones y tener un poco de mano izquierda. El caso es que el partido se le acabó yendo de las manos y dos equipos se vieron muy perjudicados por su actuación en ese partido, y que no sólo afecta a ese enfrentamiento, sino que va a influir en futuros enfrentamiento

jueves, 22 de marzo de 2012

Así se pierden las ligas

El Real Madrid empató a uno en casa del Villarreal. Cristiano Ronaldo, que hizo un gran partido, marcó un buen gol, de esos que se le presuponen a un jugador de su categoría. No se escondió y lo intentó de todas formas. En los últimos minutos, el equipo blanco revivió algo que se va a convertir en pesadilla cada vez que un colegiado señale una falta.

El resto es conocido por todos y se puede resumir en nervios y desesperación. Mourinho se dio cuenta en la primera para de la suerte que iba a correr Lass si permanecía sobre el campo y no le tembló el pulso cuando para realizar la sustitución.

El gol del Madrid pareció darle tranquilidad al conjunto madrileño, que empezó a controlar correctamente la contienda. Agarró el balón y la empezó a mover. Hasta que llegó el detonante, una cuestionable falta de Altintop, como cuestionable fue su presencia - no fue el peor del Madrid -, en el mismo sitio desde el que metió su gol Cazorla el pasado fin de semana. Está vez fue Senna quien hizo que Iker recogiera el balón, en una demostración de que el portero no pasa por su mejor momento, metiéndolo por el palo del portero.

Mourinho empezó el desenlace del espectáculo que dio durante todo el partido, durante el que también hay que decirlo, fue marcado por un cuarto árbitro que bien podría ser central de equipo grande. El árbitro, mal, pero para todos, se tragó un penalti de Arbeloa, sacó tarjetas amarilla como el que come pipas y como no tenía suficiente, cambió del amarillo al rojo.

Mou desquició a su equipo con su actitud. Si está nervioso, los jugadores lo notan, y así fue, Ramos, lo notó, roja; Ozil, lo notó, roja... Pepe, aunque tardaba y parecía no alterarse con la situación, lo notó, roja, y ya estaba en el túnel de vestuarios. El entrenador madridista está en una situación privilegiada en este momento y tiene que mostrar tranquilidad, porque la Liga está cerca, pero no con actuaciones como las de ayer. Con tranquilidad, será campeón, con nerviosismo, habrá un regalo a un Barça que va a fallar poco.