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lunes, 3 de noviembre de 2014

Nuno es el gran protagonista


Cuando el Valencia hizo oficial que el entrenador para esta campaña sería Nuno Espírito Santo la mayoría de los aficionados se llevaron las manos a la cabeza. Era frecuente ver en distintos portales apuestas sobre quién sería el primer destituido y las cuotas más bajas indicaban al portugués. Fue un verano extraño con la destitución de Pizzi.

Además se iba, otro mercado más, uno de los principales futbolistas del equipo, Juan Bernat. El asunto pintaba mal con un preparador con escasa experiencia y nombre. A todo esto la incertidumbre en la venta del club a Peter Lim, con un nuevo capítulo cada día que pasaba.

Unos meses más tarde la estabilidad ha llegado y Nuno ha sido uno de los grandes impulsores de un proyecto que parece que se consolida. Ha sabido conjuntar sus piezas y hacer un bloque solido que apenas ha tenido un par de accidentes contra Atlético y Deportivo de la Coruña.

Hace ya diecisiete años llegó a España para jugar como portero en el mítico Superdepor, pero bajo de la sombra de Jacques Songo'o nunca llegó a tener una oportunidad real. Tampoco cuando salió cedido al Mérida. Fue en Pamplona donde realmente pudo tener una participación importante en un club de fútbol. A pesar de ello nunca llego a destacar en nuestra Liga.

En su vuelta a Portugal, tampoco pudo alcanzar el éxito de la titularidad aunque sí en cuanto a palmarés incluyendo aquella Champions con Mourinho en 2004. Permaneció en el Oporto hasta el fin de su carrera como futbolista, aunque ese fue el comienzo de su impacto. Como ayudante de uno de los grandes entrenadores del país vecino, Josualdo Ferreira, obtuvo unas nociones y conocimiento del juego. A partir de ahí, pudo aventurarse en solitario gracias al Rio Ave, al que llevó a las finales de la Copa y Copa de la Liga en Portugal. Algo debe tener.

Una sorpresa su llegada al Valencia como el trabajo desempeñado. Ha conseguido devolver al equipo a los tiempos de Rafa Benítez. Habrá que ver si resistirá una larga temporada, pero el no tener ninguna distracción europea le puede ayudar. Que en el partido contra el Villarreal no mereció tanto, cierto, pero con el equipo compacto que ha construído es normal que se llevará la victoria. Destacó después que el encuentro no lo ganó un sólo jugador, sino todo el equipo.

Puede tener razón, y como siempre que las cosas funcionan son las plantillas quienes se llevan el mérito. Estar segundos en Liga es algo inésperado pero merecido. Pero claro, como siempre ocurre, si todo se tuerce las miradas tornarán hacia el entrenador. Por eso, más que sus hombres, el que más merece disfrutar el momento es el gran protagonista, Nuno Espírito Santo.

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Y si vuelve Bale...?


Carlo Ancelotti era el indicado o no, pero la apuesta por el italiano se ha saldado como un acierto para el Madrid. En casi todo momento ha sabido pulsar la tecla adecuada y efectuar los cambios necesarios para que la máquina siga funcionando aunque el registro sea diferente. Los últimos encuentros son prueba de ello, siendo un rotundo éxito de forma y contenido. El factor clave, la presencia de Isco en el once titular.

"La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir", así rezaba Alphonse de Lamartine, un político francés del siglo XIX. Para la situación no podría ser más acertada. El retorno de los internacionales le trajo al preparador transalpino una ingrata sorpresa, la sospechosa lesión de Gareth Bale. Pues nada más lejos de la realidad, la casualidad le hizo una visita a Carletto.
Jugaban contra el Levante y el veloz galés se quedaba de forma inesperada en el banquillo y en su lugar salía Isco. Un solo cambio nunca decidió tanta la manera de jugar de un equipo. El equipo blanco se gusta con el balón, genera más fútbol y consigue lo que se ha convertido en la virtud de moda, el equilibrio. El malagueño sabe que tiene que sacrificarse en defensa, y no sólo lo ha conseguido, sino que le dio una pista a James Rodríguez y le convenció de que debía hacer lo mismo.

El resultado, los mejores partidos del Madrid en lo que va de campaña y probablemente desde la llegada del técnico italiano. Y no en una semana cualquiera, en la del más difícil todavía, viajar a Anfield y el Clásico en el Bernabéu. Todos sabemos cómo acabó aunque cada cual puede sacar su interpretación. Se dice que el aspecto que ha perdido el Madrid es el contraataque por la ausencia de la velocidad de Bale. No obstante, en ocasiones la velocidad no va con las piernas.  A veces, tiene que ver con la velocidad de pensamiento y la del balón. Algunas de las ocasiones y goles llegaron en la suerte del contragolpe pero sin renunciar al fútbol de posesión.


Ahora se recupera Bale y llega el momento de tomar decisiones. Habrá momentos para los diferentes estilos que pueden interpretar los de Chamartín pero, ¿sería justo sentar a Isco o James cuándo están rindiendo actualmente? ¿Se ha ganado Bale ser titular con un comienzo de año discreto? Opino que el galés es un grandísimo jugador, pero es probable que su alto precio acabe pesando por encima de los méritos personales y del bien común.

jueves, 26 de septiembre de 2013

El Madrid en un bostezo


Si ven el titular, creerán que será que voy a hablar del Madrid de forma rápida, y es cierto. Pero es más cierto que es el juego de Madrid, la sensación que genera, un fútbol que consiste en generar un bostezo de noventa minutos, más el descuento, en el espectador.

El problema viene cuando aparecen una serie de aspectos que vienen a tapar ese mal juego. Hoy sólo se habla de las decisiones de Muñiz Fernández y no del gran partido del Elche o la situación del conjunto merengue. La culpa, saliéndome del tema, no es del Madrid o del Barça, sino de todo el mundo del fútbol. Alguien designará a los Sánchez Arminio o Díaz Vega para que designen los arbitrajes; ellos son los que provocan estas situaciones de esta magnitud, permitiendo que un colegiado tan pésimo siga dictando los partidos estando más preocupado por su gomina que por el juego.




Pero volviendo al Real Madrid, este equipo aburre. Prometieron posesión, pero no es útil disponer del balón un sesenta y tanto por ciento del partido si no sabes que hacer con ella. El Madrid, ese equipo cuya principal cualidad es la verticalidad y la pegada, ha pegado un cambio de noventa grados, conviertiéndose en un fútbol horizontal y previsible que de poco servirá, como dijo Ancelotti, en el derbi del próximo sábado.

Se ha creado además una dependencia brutal de Cristiano Ronaldo, como en los últimos años, aunque con alguna aportación más que frecuente de Isco, al que la camiseta blanca no le está pesando. Otro destacado, Diego López, que a pesar de lo mucho que se habla de él y de la suplencia de Casillas, está salvando al equipo en todos los partidos.

La parte desastrosa viene a la hora de defender, donde se ve un equipo partido en dos, y con unas bandas que no están al nivel, como se demostró ayer (Arbeloa y Carvajal en la misma banda y el centro del gol llega desde allí). Pepe y Ramos no pueden contra todos los que vienen. El problema viene de varias temporadas atrás, sólo hay un jugador que distribuya (Xabi Alonso o Modric) y que al ser anulado, anula el ataque y la unión del equipo.

Mención especial merecen los cambios de Ancelotti, que a pesar de ser italiano no está en Italia. Entró Illara para formar una línea de tres junto a Modric y a Khedira, pero perdiendo a un enganche como Isco, que hasta en un partido malo siempre puede dejar algún detalle; el mejor fue el segundo cambio, Carvajal por Modric, el cual solo puede argumentar de una manera: ¿en qué estaba pensando Carlo? El último no lo menciono al no aportar nada al partido.

Se habla mucho del despertador y de la falta de actitud, y es cierto. Mientras tanto el Madrid será lo que pueda Cristiano y si no se desmayará como hizo Pepe en el Martínez Valero. Y después de esto, me voy a echar la siesta, que aún sigo adormecido tras el partido de ayer.

miércoles, 3 de julio de 2013

El retorno del espíritu madridista

Desde hace unos años, el Real Madrid no es el mismo equipo que fue históricamente. Le falta esa identidad y ese espíritu de antaño, ese que permitía luchar hasta el final y aquellas remontadas de tintes épicos. Le falta un aspecto que le convirtió en el mejor club del siglo XX. Ya no es el club de los españoles, donde para la mayoría de los aficionados de otros equipos era su segundo equipo, la tendencia ha cambiado, y ahora es incluso odiado. .

Con la llegada de la Ley Bosman, el boom del merchandising y las etapas de Florentino Pérez, el club se ha ido internacionalizando. Cada vez menos jugadores de la cantera, o los mejores del país, juegan con la elástica blanca. Lo que prima es ser de fuera, ser caro y vender camisetas. En el Real Madrid, siempre en la plantilla estaban los mejores españoles reforzados por grandes jugadores extranjeros (como Di Stéfano, Puskas o Hugo Sánchez por nombrar alguno de los más conocidos).

Pero parece que por fin, las tornas cambian y desde el club han comprendido que el sistema es válido para equipos salidos de la nada de la mano de algún mágnate. La presentación de Isco demuestra que los mejores del país tienen sitio; y la vuelta de Carvajal, además de las incorporaciones de Nacho, Morata, Jesé (que está realizando un Mundial sub-20 espectacular) y Jesús, señalan que la cantera recupera el lugar, o esperemos que así sea, que no debió perder como demuestra la historia.

El año que viene veremos a Casillas, Arbeloa o Diego López, como los veteranos de una fábrica de futbolistas que en los últimos tiempos ha servido únicamente para crear estrellas para otros equipos, y que apoyarán a los recién llegados desde las categorías inferiores. Veremos a Ramos, uno de los mejores centrales del mundo, enseñando a Isco cual es el camino a seguir. Y veremos también a algunos de los mejores del mundo, como Cristiano, Ozil y Benzema. El equipo del carácter, de no rendirse, que triunfaba en buena lid y que siempre daba la mano (esto se olvido gracias a cierto entrenador portugués) estará de vuelta.

miércoles, 16 de mayo de 2012

El submarino que quedó varado

La desgracia cayó sobre el inmenso Submarino amarillo, ese vehículo construido con unas pieza increíbles al mejor precio, dejando un proyecto admirado por todos y que dejo a Europa boquiabierta. Acababa la temporada pasada fuera del agua y como si tuviera alas surcando el cielo de competición liguera, pero las alas se desprendieron para comenzar con una caída de gran magnitud.

Tuvo que vender su periscopio, Cazorla, en lugar de su principal torpedo, Giussepe Rossi, y éste, inoportuno, acabo lesionado. Sin dos de sus principales elementos se puso desde el principio a navegar contra la corriente de una Liga que poco a poco le empujaba más y más hacia el fondo, hacia la fosa más profunda, donde finalmente acabó cayendo producto de multitud de aspectos negativos conjugados con una pizca de mala suerte..

La Champions ilusionaba, pero fue el primer peligro de colisión, que quedó en un roce con una herida profunda en la coraza de la embarcación. En primera ronda tocaron poderosos enemigos: Bayern de Múnich, Manchester City y Nápoles. Demasiado estrecho el paso entre tanta roca que provocó la primera de las grandes desilusiones, fuera de Europa.

La Copa no fue menos dolorosa, puesto que llegó al radar una embarcación llamada Mirandés que todos presumían asequible. Y no lo fue, fue otro duro golpe que abolló el casco y que fue la sentencia para el primero de los tres capitanes de la nave en el año, Garrido. El barco del Mirandés llegó más allá de su horizonte...

Pero en la Liga fue donde la presión fue inconcebible e intolerante, y como si llevara tripulación de más en el sumergible, cuando era un defecto de ella, llego el escollo insalvable. Pasaron los capitanes: Garrido el primero, pero después Molina y Lotina, que no pudieron dotar al equipo con el armamento de la regularidad necesario, dejando claro que no son culpables absolutos del hundimiento siempre que asuman su ración de culpabilidad.

Finalmente, el Submarino se quedó en lo más profundo, pero cuando uno tiene un proyecto, pese al momento más bajo que se puede vivir - Fernando Roig bajando por la escalera del palco deambulante y con mirada perdida -, hay que sentirse orgulloso del pasado. Un penalti de Riquelme pudo cambiar una historia, los goles de Falcao la reescribieron - el año pasado en Oporto fue una absoluta tortura sumados al que le hizo sucumbir -, pero por muy profundo que este, el batiscafo aguantará la presión del fondo y resurgirá. Aquellas armas que le hicieron temido en aguas y tierras europeas están, sólo falta demostrar que la planificación del Villarreal es la de un grande y que reinará los mares con la brillantez que acostumbró, recomenzando en las profundidades de la Segunda al grito de Adelante.

viernes, 4 de mayo de 2012

El orgullo de una reacción

Corría la jornada 25 de la Liga y el Zaragoza recibía un resultado escandaloso, un 5-1 en contra en La Rosaleda contra el Málaga. Todo el mundo veía un puesto de descenso a la Liga Adelante adjudicada en un conjunto maño que tan sólo acumulaba 15 puntos y que se encontraba a 12 de la salvación.

Un equipo sin alma, sin garra, sin ganas, que deambulaba por los terrenos de juego. Ese día Manolo Jiménez, que no llegaba a dos meses en el cargo, salía a una rueda de prensa en la que no admitió preguntas y realizaba unas fuertes declaraciones, reconocía "sin poner paños calientes" que sentía "vergüenza". Todo apuntaba a rendición, no obstante, puede que buscara la reacción.

La siguiente jornada vencía al Villarreal aunque seguía sin demostrar grandes logros. Iba a Valencia en descomposión, a jugar contra el tercero de la tabla. Empezaba el partido y pronto encajaba un gol  y se quedaba con diez jugadores por la expulsión de Pablo Álvarez pocos minutos después. Pero de repente resucitó, y al final, con gol en los últimos instantes, se alzaba con una victoria que suponía un punto de inflexión.

La siguiente semana recibía al Atlético, y se repitió el milagro en el descuento. El colegiado señalaba penalti y Apoño lo convertía. El muerto resucitaba, la supervivencia llamaba con toque de diana, y poco a poco, llegaban esos puntos que antes se quedaban en el camino.


La reacción que buscaba Jiménez aquel 26 de febrero de 2012, comenzó a gestarse ante la incredulidad de todos y de unos aficionados maños que se frotaban los ojos y empezaban a creer en los imposibles. Agapito al margen, el hombre que destrozó un grande, Jiménez era el hombre del milagro. Paredes daba la sangre, Apoño las clavaba, Dujmovic daba solidez, Helder Postiga, golazos, Edu Oriol, su velocidad... los jugadores se iban imponiendo a una situación paupérrima.


A falta de dos jornadas, la salvación está a tres puntos y en la ilusión y ganas de un plantel que pudo volver a ponerse en pie y que ahora se prepara para poder desplegar las alas y seguir volando en los cielos de la máxima categoría. Pase lo que pase, y acabe donde acabe, el Real Zaragoza volvió a la vida y nadie podrá olvidar el orgullo de un equipo que salió del ataúd del descenso asegurado para proseguir siendo de Primera.

jueves, 3 de mayo de 2012

La Liga es blanca


El Real Madrid se ha proclamado campeón de la Liga BBVA esta noche, y lo ha hecho en un lugar que es un homenaje al fútbol, San Mamés. Si no podía ser en el Bernabéu, que mejor que este escenario. Pero el campeonato no se ha conseguido en una noche, ha sido una larga y dura campaña.

Y no es que hayan pasado cosas que se han ocultado, como ha dicho Pep Guardiola, equivocado completamente en sus declaraciones, pues se demuestra que tal vez no sepan perder tan bien como han vendido en últimas fechas. El Barcelona ha sido un perfecto rival, pero el Madrid ha sido mejor y superior todo el año salvo en momentos puntuales.

El conjunto blanco ha desplegado un juego eléctrico y directo, con energía y físico. A veces equivocado por echarse atrás, como pasó en Champions, donde ni el estilo ni la actitud se correspondió con su historia, pero en Liga si ha sido fiel a sí mismo. Como norma general al ataque y a golpear.

El encuentro de hoy ha sido el más puro ejemplo de una Liga que se empezó a fraguar desde el primer partido en Zaragoza y hasta el golpe definitivo, que fue hace una semana en el Camp Nou y no en el día de hoy. Unos jugadores en la delantera capaces de superar la veintena de goles, con mención especial a un Cristiano que esta año ha comprendido que es más fácil vencer si lo hace en equipo.

Puede gustar o no, pero el ruido mediático generado por Mourinho, ha sido menor este año. Hay detalles que se deberían pulir en vista a los éxitos en el futuro, como la actitud con los aficionados o la situación esperpéntica de las ruedas de prensa de Karanka, pero no se han visto el tipo de actitudes desagradables vividas la temporada pasada.

En definitiva, el justo campeón, el mejor del año. Otro pero ha sido el de los fichajes realizados, que han aportado poco, pero algunos como Sahin lo harán en el futuro si le permiten demostrar la clase que alucinó en la Bundesliga el año pasado. El año y la Liga, han sido blancas de principio a fin, y la trigésimo segunda Liga, ya es una realidad.

jueves, 26 de abril de 2012

Un golpe de humildad

Desde que se conocieron los cuadro de semifinales, tanto de la Champions League tanto de del Europa League, se ha hablado y escrito mucho sobre la posibilidad de dos finales españolas que prácticamente se han llegado a dar por hechas.

Tanto periodistas como aficionados hablaban ya de la final entre el Madrid y el Barcelona en Múnich, y más de lo mismo en la Europa League. Esta noche se verá si al menos se puede conseguir en la segunda competición europea, en la que al menos habrá un equipo español.

Nadie contaba con el Bayern de Múnich, que finalmente disputará la final de sus sueños, la del día 19 de mayo en su propio estadio, el Allianz Arena. La eliminatoria se resolvió en unos penaltis a los que no se debió llegar en ningún caso. ¿Por qué? La dichosa pregunta. Porque fue superior en los dos partidos, salvo en los 20 primeros minutos de la vuelta en el Bernabéu y un rato en la segunda parte del partido de ida, donde el Real Madrid fue el Real Madrid. El fútbol fue justo.

Pero con lo que nadie contaba era con que el Chelsea fuera el otro conjunto en la final. Expresiones del estilo "les van a caer un saco de goles en Camp Nou" se oían constantemente. Puede gustar o no, pero seguro que a ellos les satisface estar en la situación en que se encuentran, la más que posible última oportunidad de una generación de grandes futbolistas. Pasó el que marcó más goles.

Desde España lo vimos con prepotencia, como si no se tuvieran que disputar la competición porque tenemos la supuesta mejor Liga del mundo. La realidad es bien distinta, la competición local está desvirtuada por muchos equipos que vivieron por encima de sus posibilidades y que adeudan cantidades ingentes de dinero, o donde las radios no puede retransmitir desde los estadios porque a los que mandan no les da la gana.

Puede que Barcelona y Real Madrid sean los mejores equipos del mundo y puede que finalmente haya una final española en Bucarest entre Athletic y Valencia o Atlético, pero de este golpe hay que leer lo realmente importante, es necesaria un poco de humildad y desde ahí llegar lejos. Por lo tanto, nos hemos llevado un golpe de humildad.

miércoles, 25 de abril de 2012

Cuando caer es menos duro si se es fiel a uno mismo

Llegar durante dos años seguidos a las semifinales de la Champions es muy complicado pero no se valora porque en el fútbol no hay memoria. Hay algo aún más difícil o que podría considerarse imposible es llegar cinco ocasiones consecutivas, año tras año acostumbrando y malacostumbrando. Esto lo ha hecho el Barcelona, y lo ha hecho con un estilo propio, un fútbol de diseño.

Hace unos años llegó Pep Guardiola a un equipo que pasaba por un momento bajo, un periodo de transición donde las estrellas del plantel hacían o deshacían a su gusto. Era un equipo con Ronaldinho o Deco, grandes jugadores marcados por su vida extradeportiva.

Ahí llego Pep sin experiencia en una categoría de élite como entrenador pero con un perfil y unas ideas muy marcadas e identificadas con la historia del club desde que Johan Cruyff cambiara toda una mentalidad. En ésas decidió limpiar, sacar aquellos mecanismos que estaban oxidados y que perjudicaban la química del vestuario. 


Una vez hecha la criba, tomó la decisión de conceder los galones a futbolistas de la casa, principalmente a tres hombres: Messi, Iniesta y Xavi. Messi todavía no era el jugador que todos conocemos, era una chico a la sombre de un astro brasileño que se apagaba como Ronaldinho. Iniesta era el chico tímido al que su anterior entrenador, Riijkard, no le acababa de dar la confianza. Y Xavi, ese faro que iluminaba en la sombra, el que marcaba el tiempo y que venía de ser primordial en la Eurocopa ganada por la selección española.


Los comienzos fueron duros, pero fiel a su mentalidad fue dando oportunidades a jugadores jóvenes. El público no comprendía lo que ocurría, pero de repente, se realizaron en una visión, un rodillo que jugaba al toque, sin complejos ni complejidades, todo era fácil. Comenzaron a caer los triunfos uno tras otro hasta que al final de la temporada eran campeones de todo.

Los siguientes años fueron trayendo nuevos valores que venían de La Masía, pero no había quién ya pudiera  dudar de lo que se llevaba a cabo. Pasaba el tiempo y el hambre hacía que zamparán competiciones, no sin alguna decepción, sin poder detenerse, como si fuera por gula.

Han pasado cuatro años y nadie sabe lo que Guardiola hará pero tienen que estarle agradecido por lo que ha hecho. En la última semana, desde los medios de comunicación se le ha criticado por estar supuestamente erróneo en sus planteamientos. Eliminación de la Champions League en manos del Chelsea y perdida de la Liga en su propio estadio ante su archienémigo, el Real Madrid.

Llueven sopapos en forma de opiniones, pero... Ha caído siendo fiel a un estilo. Tal vez en ocasiones se convirtió en excesivamente ornamental y poco efectivo. Faltaron los disparos desde fuera del área cuando el rival se encerraba y sobraba el juego aéreo. Lo que no se puede poner en duda, es que su apuesta ha sido siempre la misma, dar oportunidades a la gente de la casa, a aquellos que han vivido el club desde que eran niños. Se le importunó diciendo que Thiago, Tello o Cuenca no pueden ser titulares en esos partido, pero ellos respondieron con buenos partidos e intentando su juego de forma constante. Nadie le criticó cuando en su momento dio la oportunidad a unos imberbes Pedro o Busquets.

Por todo ello, no se puede hacer crítica hacía el entrenador blaugrana, pues él, y sólo él, ha sido un preparador que confió en todo momento a sus jugadores pero que sobre todo confió en todo aquello que le llevo a él y a su equipo a los altares de la historia del balompié. Por todo lo que ha hecho, el equipo y su preparador no merecen otra cosa que aplausos, ovaciones y admiración, como se demostraron los aficionados ayer en el Camp Nou.


lunes, 16 de abril de 2012

El fútbol ya no es de los aficionados

Hace varios años el fútbol era el deporte rey, esa actividad que aglutinaba a miles y miles de aficionados en los estadios y que consumían con avidez y entusiasmo este espectáculo. Pero el fútbol ya no es el rey y ha perdido su corona en favor de las deudas y de las televisiones.

Los clubes españoles deben cantidades exorbitadas. Todo ello debido a que los gestores, en ocasiones los mismos que han llevado sus propias empresas a la bancarrota, han despilfarrado un dinero que no tenían, tienen y que tampoco tendrán. Si fuéramos un país serio, estos señores estarían en alguna prisión hipotecando los barrotes.

Pero el mayor defecto de la supuesta mejor liga del mundo es el poder de las televisiones, que cómo si se tratara del Imperio Romano en la época de Julio César llegó, arrasó y hace lo que le venga en gana, que para eso pagan. Las televisiones son las dueñas ahora de una liga descabezada, descabezada porque arriba hay un hombre sin cabeza -Astiazarán- como caramelo por haber llevado a los infiernos a la Real Sociedad. Y cuál Quijote tiene en Javier Tebas a su fiel escudero, su Sancho Panza particular.

Y como nadie da un golpe ni da ni golpe en el 'País de las Maravillas' que es la Liga de Fútbol Profesional, hay un señor que los gobierna a su antojo desde fuera, el que pone los horarios como si de una partida de dados se tratara. Los horarios parecen hechos aleatoriamente, ahora a las cuatro, ahora no hay a las ocho... El colmo es el partido entre el Sevilla y el Levante, situado a las 22.30, empezando un sábado y acabando en domingo, todo por ver las ruedas de prensa de Karanka -sí, Karanka- y Guardiola.

El fútbol era del aficionado y siempre nos quedará en el recuerdo. Hace tiempo que ya no lo es, en el último en quien se piensa es en el seguidor incondicional, que sigue pagando, si puede permitírselo , por ir al estadio, aunque lo de las entradas y su precio es otro tema que colaboran en el esperpento liguero. Sin embargo, lo que  importa, ya no es el deporte, sino hacer caja. Y es que, el fútbol ya no es de los aficionados.

martes, 10 de abril de 2012

A Liga o muerte

Quedan 7 partidos para el final de la Liga BBVA y dos candidatos por todos conocidos, Real Madrid y Barcelona o Barcelona y Real Madrid. Era lo que se esperaba al principio, a mediados y ahora, en el tramo final. 

Cuatro puntos de ventaja para el equipo blanco parecen mucho, pero hace unas semanas eran diez y parecía que el trofeo iría a parar a los merengues. Ahora, y con el calendario en la mano, no parece tan decidida. Lo que sí parece claro es que habrá un lucha encarnizada. Por si fuera poco, también nos encontramos con la batalla de la Champions en medio.

El Real Madrid tiene rivales en principio más complicados como el Atlético de Madrid o el Athletic de Bilbao, no obstante es cierto que la distancia es considerable. Cualquier equipo firmaría estar en esa situación privilegiada, por lo que no se entienden las expresiones del estilo de canguelo blanco o de miedo en el Bernabéu. 

Es cierto que en ocasiones ha mostrado vulnerabilidad, sobre todo desde el área técnica, pero el juego desplegado ha sido excelso en ocasiones, desestabilizado en ocasiones por el propio entrenador y sus secuaces. El partido contra el Valencia fue un ejemplo del juego madridista, un partido que no se ganó porque el balón bailó por las inmediaciones de la portería o por las manos de Guaita, un portero de nivel sublime que ese día acorazó el arco secundado por un buen planteamiento, aunque fuera extraño en el inicio, de Unai Emery.

El Barcelona no tiene nada que perder o que demostrar a estas alturas y es que ha ganado prácticamente todo lo que jugaba en los pasados tres años. Un juego que muchos consideran posicional, pero que realmente es aposicional por las constantes permutas de su jugadores. Además tienen a Messi, que nació con un balón cosido al pie y que nadie ha conseguido despegárselo.

La Liga está viva y más de lo mismo respecto a los dos equipos. El sábado 21 de abril llega un duelo que determinará las opciones de cada uno. Cristiano está ante la oportunidad de demostrar que puede situarse a la par de Messi. Ese encuentro, como el resto de los que están por venir, se jugará a Liga o muerte.

viernes, 23 de marzo de 2012

Sanciones al Real Madrid

Hoy se han hecho públicas las sanciones del Comité de Competición tras el partido entre el Villarreal y el Real Madrid del pasado miércoles. A Mourinho le ha caído un encuentro, otro a Ozil y dos a Rui Faria -cuarta sanción, alguien en el club debería decirle algo- y a Pepe. A Ramos, por un defecto en el acta, le perdonan una de las dos amarillas.

Ahora bien, tras el partidazo que se marcó el colegiado Paradas Romero, ¿le sancionarán a él también? El Real Madrid se equivocó y mucho, pero también lo hizo el árbitro, y según sabemos ahora, también tras el partido. Empezó poniendo el listón demasiado alto con la primera tarjeta a Lass, y se tragó un penalti claro de Arbeloa -el otro que se reclama del mismo jugador no es tan claro-, además de errores constantes de apreciación. El colmo fue para Pepe, que por una vez se llevó él el golpe y también, injustamente, una amarilla por simular una agresión. No fue una agresión, pero si hubo contacto.

Pero lo peor de su actuación fue en la segunda parte, disparando tarjeta amarilla tras otra. Hay veces en las que hay que saber interpretar. Los que quieran ser árbitros deberían haber sido futbolistas antes para entender las situaciones y tener un poco de mano izquierda. El caso es que el partido se le acabó yendo de las manos y dos equipos se vieron muy perjudicados por su actuación en ese partido, y que no sólo afecta a ese enfrentamiento, sino que va a influir en futuros enfrentamiento

jueves, 22 de marzo de 2012

Así se pierden las ligas

El Real Madrid empató a uno en casa del Villarreal. Cristiano Ronaldo, que hizo un gran partido, marcó un buen gol, de esos que se le presuponen a un jugador de su categoría. No se escondió y lo intentó de todas formas. En los últimos minutos, el equipo blanco revivió algo que se va a convertir en pesadilla cada vez que un colegiado señale una falta.

El resto es conocido por todos y se puede resumir en nervios y desesperación. Mourinho se dio cuenta en la primera para de la suerte que iba a correr Lass si permanecía sobre el campo y no le tembló el pulso cuando para realizar la sustitución.

El gol del Madrid pareció darle tranquilidad al conjunto madrileño, que empezó a controlar correctamente la contienda. Agarró el balón y la empezó a mover. Hasta que llegó el detonante, una cuestionable falta de Altintop, como cuestionable fue su presencia - no fue el peor del Madrid -, en el mismo sitio desde el que metió su gol Cazorla el pasado fin de semana. Está vez fue Senna quien hizo que Iker recogiera el balón, en una demostración de que el portero no pasa por su mejor momento, metiéndolo por el palo del portero.

Mourinho empezó el desenlace del espectáculo que dio durante todo el partido, durante el que también hay que decirlo, fue marcado por un cuarto árbitro que bien podría ser central de equipo grande. El árbitro, mal, pero para todos, se tragó un penalti de Arbeloa, sacó tarjetas amarilla como el que come pipas y como no tenía suficiente, cambió del amarillo al rojo.

Mou desquició a su equipo con su actitud. Si está nervioso, los jugadores lo notan, y así fue, Ramos, lo notó, roja; Ozil, lo notó, roja... Pepe, aunque tardaba y parecía no alterarse con la situación, lo notó, roja, y ya estaba en el túnel de vestuarios. El entrenador madridista está en una situación privilegiada en este momento y tiene que mostrar tranquilidad, porque la Liga está cerca, pero no con actuaciones como las de ayer. Con tranquilidad, será campeón, con nerviosismo, habrá un regalo a un Barça que va a fallar poco.